Apple cambia su promesa y usará tus datos de Siri para entrenar IA

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Apple modifica sus directrices de IA responsable y permite que los audios y transcripciones de Siri entrenen sus modelos, aunque lo presente como un opt-in con un botón poco visible.

Apple ha decidido que tus interacciones con Siri puedan usarse para entrenar sus modelos de lenguaje, rompiendo su promesa anterior según Heise. Este cambio aparece en la versión preliminar de iOS 27, que se lanzará al público general el lunes 14 de septiembre de 2026 según Heise. La novedad es que ahora tus audios y transcripciones de Siri podrán alimentar un modelo de lenguaje grande, algo que antes estaba prohibido explícitamente.

El punto que Apple borró de su propia promesa

La promesa antigua estaba escrita en las directrices de “IA responsable” de Apple: “Tus datos personales privados e interacciones nunca se utilizan para entrenar nuestros Foundation Models” (heise). Un Foundation Model es una base de IA que se adapta después para tareas específicas. Apple quitó el punto final y añadió la excepción “excepto si decides explícitamente ayudar a mejorar el chatbot”. Ese cambio convierte la prohibición absoluta en un permiso condicional.

El mecanismo para obtener ese permiso es un opt-in. Cuando activas Siri AI, el sistema te pide que ayudes a mejorar el chatbot. Tienes dos botones: uno claro de “Aceptar” y otro poco visible de “Ahora no” (heise). Opt-in significa que debes elegir participar; si no haces nada, se da por hecho que no quieres, pero el diseño hace que aceptar sea más fácil que rechazar. Si más tarde cambias de opinión, puedes desactivar la opción en “Ajustes > Análisis y Mejoras” según Heise. Esa ruta no está en el menú principal, así que muchos usuarios probablemente nunca la encuentren. image.png

“Es opcional”, dicho con la letra pequeña

Apple afirma que los datos no quedarán vinculados a tu Apple Account y que se tomarán medidas para evitar que la información personal se almacene o se use directamente según Heise y The Next Web (heise) (The Next Web). Para lograrlo, menciona una arquitectura estricta: el material de audio solo lo revisan empleados de Apple y se usa Private Cloud Compute con cifrado de hardware en GPUs NVIDIA y tokenización según Heise y The Next Web (heise) (The Next Web). Private Cloud Compute es un entorno de procesamiento en la nube donde los datos se cifran y se procesan sin que Apple pueda leerlos en texto plano. El cifrado de hardware en GPUs NVIDIA Blackwell B200 significa que los chips mismos protegen los datos mientras se ejecutan según Heise, MacRumors y The Next Web (heise) (MacRumors) (The Next Web). La tokenización sustituye datos sensibles por símbolos sin valor intrínseco. Estas técnicas buscan que, incluso si se usan tus grabaciones para entrenar, no se pueda rastrear hasta ti directamente.

Sin embargo, la infraestructura de Private Cloud Compute en iOS 27 incorpora servidores de Google Cloud con esas GPUs Blackwell B200, según Heise, MacRumors y The Next Web. Eso significa que, aunque Apple insista en que son sus propias protecciones las que están en juego, parte del procesamiento ocurre en la nube de un competidor directo. Siri AI, por su parte, se basa en un modelo Gemini personalizado de 1.2 billones de parámetros según The Next Web. Un parámetro es un valor que el modelo ajusta durante el entrenamiento; cuántos más tiene, más capacidad teórica para aprender patrones complejos, aunque también aumenta el riesgo de memorizar datos específicos.

Quién puede usarlo, y quién se queda fuera

Para usar Siri AI necesitas un dispositivo compatible con Apple Intelligence, es decir, iPhone 15 Pro o posteriores según MacRumors. La función no estará disponible al lanzarse iOS 27 en la Unión Europea en iPhone o iPad, ni en China, según la misma fuente (MacRumors). Ese límite geográfico sugiere que Apple anticipa posibles restricciones regulatorias o ha decidido evitar mercados donde las normas de privacidad sean más estrictas.

Apple también promete que el ecosistema de iOS 27 incluirá el Apple Watch Series 12 y la Ultra 4, que tendrán escucha permanente de 15 segundos y generarán resúmenes de conversación llamados “Siri Recap” según Heise. Esos resúmenes también recurrirán a Private Cloud Compute, lo que implica que incluso fragmentos de lo que dices en tu muñeca podrían terminar contribuyendo al entrenamiento si aceptas el opt-in.

La empresa sostiene que tus peticiones a Siri nunca se almacenan, que son completamente privadas y que no se usan los modelos comerciales estándar de Google para clientes según Craig Federighi en The Next Web (The Next Web). Esa afirmación parece contradecirse por el hecho de que, si aceptas ayudar a mejorar el chatbot, tus interacciones sí se usarán para entrenar ese modelo Gemini personalizado. El matiz es que Apple distingue entre el procesamiento momentáneo (que dice que no se guarda) y el uso explícito para mejorar el modelo (que sí se guarda bajo el opt-in). En la práctica, la diferencia depende de qué tan confiable consideres que sea el aislamiento entre esos dos flujos.

Ya vimos esta película con los contratistas de Siri

Un dato de peso que no se puede ignorar es el precedente: hace varios años Apple enfrentó su mayor escándalo de privacidad cuando se descubrió que contratistas escuchaban grabaciones de audio de Siri con detalles íntimos bajo estándares laxos según Heise. Ese episodio obligó a Apple a pausar la evaluación de audio y luego reintroducirla con un sistema de consentimiento opt-in. Ahora la compañía vuelve a proponer un opt-in, pero esta vez el entrenamiento ocurre a escala de modelos de lenguaje grande, no solo para mejorar la transcripción. El hecho de que el precedente implique exactamente el mismo tipo de solución (pedir permiso después de haber cruzado la línea) invita a escepticismo sobre si el nuevo arreglo realmente protege la privacidad o simplemente traslada la carga de decir “no” al usuario.

Otro antecedente relevante es la demanda colectiva de 250 millones de dólares que Apple resolvió recientemente por comercializar funciones de IA para el iPhone 16 que no estaban listas en el lanzamiento según The Next Web. Ese acuerdo indica que la empresa ha tenido problemas al prometer capacidades de IA que luego tuvo que retrasar o cambiar, lo que podría explicar por qué ahora busca acelerar el entrenamiento de Siri AI usando datos reales, incluso si eso significa modificar sus propias promesas.

Dónde está el interruptor

El tono de la comunicación de Apple alrededor de este cambio ha incluido frases como “We see Siri not as a separate chatbot, but rather as an integral but conversational tool that you use in the moment” según Craig Federighi en The Next Web (The Next Web). Esa visión presenta a Siri como una ayuda instantánea, sin almacenamiento persistente. Sin embargo, si aceptas ayudar a mejorar el chatbot, ese mismo instante se guarda y se usa para entrenar un modelo que seguirá existiendo después de que hayas cerrado la app. La contradicción entre la presentación pública y el funcionamiento real es difícil de ignorar.

Para cerrar, piensa en la ubicación del botón “Ahora no”: está diseñado para ser poco visible, lo que aumenta la probabilidad de que lo pases por alto y termines aceptando sin darte cuenta. Esa elección de interfaz no es un accidente; es una forma de obtener más datos bajo la apariencia de un consentimiento libre. La próxima vez que Siri te pregunte si quieres ayudar a mejorar el chatbot, mira bien dónde está ese enlace discreto y recuerda que, si lo ignoras, estarás enviando tus palabras a un modelo de lenguaje que ni siquiera sabrás que existe.